Éste es un post inspirado en un post de
Rocío, y en los respectivos comentarios que los lectores de su blog hicieron al respecto.
Decidí publicarlo en mi blog porque era demasiado extenso como para ponerlo como comentario. Además, el post de Rocío que originó todo esto NO es el más reciente en su blog y por lo mismo quizá la gente ya no lo siga visitando; también, me da un pretxto para darle vida a mi blog, y aprovecho para ampliar el rango de gente que tendrá acceso al texto en vez de restringir la discusión a la gente que YA sabe sobre ella... (todo ello aclaraciones irrelevantes; a fin de cuentas puedo comentar lo que se me de la gana en donde se me antoje sin dar explicaciones al respecto; pero me gusta perder el tiempo).
Nota sobre el primer comentario de Darío en el post de Rocío: No sé si sea bueno o malo, o patético, o lamentable, ver que El Infierno tuvo lo mismo que opinar que yo (o yo que él) sobre el noviazgo... (Ver comentarios en el post de Rocío); nótese que, desde luego, tenemos razón y, por consecuencia, Alfredo y Rocío no, jaja. Quizá es simplemente la natural consecuencia de dos seres racionales que independientemente señalan la falacia irracional de la "escritora" del post en cuestión...
Difiero, empero, con comentarios subsecuentes en la cadena, en particular en lo que refiérese a la la jerarquía y la terminología utilizada para designar las interacciones sexuales entre dos seres humanos. La siguiente me parece una jerarquía mucho más clara y adecuada:
0) Abuso sexual (uno de los implicados es sometido y objeto de abuso de otro, quien pasa por encima de sus derechos).
1) One-night-stand (sexo sin compromiso alguno), o “Cocktail”, denominación que han elegido quienes iniciaron esta discusión…
2) Fuckbuddies (sexo regular con la misma persona, pero aún sin compromisos).
3) Amigos con derecho (relación amistosa entre dos seres humanos que además cogen entre sí y sin compromiso alguno más allá del compromiso ético/moral impuesto implícitamente por su nivel de amistad y su propia visión de lo que eso implica).
4) Noviazgo: Parecido a los amigos con derecho (y sí, me cansé de los paréntesis y opté mejor por los mucho más adecuados dos puntos), con la diferencia de que en este caso el compromiso ético/moral es explícito (al menos del uno para con el otro). Nuevamente, el "compromiso" depende de las definiciones y visiones de los implicados, en lo que se refiere a conceptos como amistad, noviazgo y relación. El explicitar el compromiso es lo que le repugna a tanta gente que detesta la denominación "noviazgo"... pero si el compromiso no es explicitado, será menos fácil, sano y claro el "avance" de la relación a niveles más significativos y profundos (y se presta a que luego uno salga con sandeces, excusando que "nunca llegamos a un acuerdo al respecto" o "yo creía ESTO, es TÚ problema si tú creías algo distinto").
5) Pareja: Yo lo entiendo como lo usan acá los gringos, "Partner". Nunca le llamarías "pareja" (partner) a un acostón (eso sea "casual sexual partner"), o a un simple fuckbuddy, ni a un amigo con derecho, y ni siquiera a un(a) novio(a). Por lo general implica que los novios ya se mudaron a vivir juntos y, en este sentido, comparten proyectos de vida que profundizan el "compromiso" ético/moral excplícito que ya existía desde que eran novios.
6) Matrimonio: Pareja que a partir de la fecha de matrimonio incluye un compromiso social en su relación (jurídico y/o religioso).
En cuanto a la palabra "noviazgo" y los problemas mentales que padecen todos al oír tal palabra, teorizo que no es más que neurosis de su parte o algún trauma infantil no resuelto. Después de todo, cada uno hace de su noviazgo lo que le da la gana (incluso sin preguntarle al otro a veces, como dice Rocío, a las espaldas de la pareja...), y las definiciones religiosas o de diccionario de tal término resultan irrelevantes en la vida diaria. Son mamadas ser tan lingüísticamente sensible respecto a algo con tan poca importancia (y "Princesa" ya había expresado la misma idea en un comentario en el post de Rocío). Llámenle "noviezgo" para que la palabra deje de perturbarles pero que la sociedad les siga entendiendo y crea que sólo tienen ligeros problemas de dicción, en vez de neurosis, histeria y amargura (y frigidez) crónico-degenerativos...
En fin. El punto central por ahora (dejando la fidelidad y los "trust issues" de Rocío y de muchas otras personas de lado, que son también temas muy interesantes):
No concuerdo con las visiones del matrimonio ni de Rocío ni de Darío ni de N-mil personas que comentaron sobre el post tan mencionado.
El matrimonio es una imposición sólo si caes en él siguiendo los estereotipos sociales (y en tal caso es imposición de tu propia ignorancia y tu miedo a ser señalado); además, no te "obliga" a nada, al menos no a "amar" (como Darío sugirió). El divorcio existe, y aunque no existiera, el que haya papeles firmados no puede jamás imponer sentimientos. Podrá "obligarte" a mantener a la perra (o al perro) con la/el que te casaste, o cosas así, pero ciertamente no a amarla/lo.
Creo, además, que hay gente RACIONAL que verdaderamente desea el matrimonio por motivos que no tienen nada que ver con los estereotipos y demandas sociales; y creo, también, que el matrimonio es una institución social muy valiosa que fue diseñada para PROTEGER, originalmente, a las mujeres, y ahora a la "pareja" (o sea al otro), en el sentido de que se eviten ciertos abusos hacia uno por parte del otro. Y aclaro que el "uno" y el "otro" refiérese a cualesquier persona; podría tratarse, incluso, de dos hombres o dos mujeres, suponiendo que algún día el sistema gubernamental y la sociedad retrógradas, fanáticos y conservadores legalizaran el matrimonio homosexual.
En la eternidad del machismo que ha acaecido sobre las mujeres, éstas no han tenido valor alguno más que al lado de un hombre (estoy hablando de lo que ha sido verdad tomando en cuenta el promedio histórico desde hoy hasta hace 4000 años); el matrimonio originalmente fue diseñado (creo) para garantizar que la mujer fuese tratada como algo más que un objeto sexual: como "compañera" en la labor de velar por el mantenimiento y desarrollo funcional de la célula social: La familia.
De no existir el matrimonio ni las rígidas normas morales de llegar virgen hasta él, cualquier imbécil pudiese embarazar a cualquier pendeja en cualquier momento de su existencia, y luego negar sus responsabilidades para con los hijos, dejando a la mujer con una carga probablemente indeseada y muy limitadora. O, incluso, podría utilizarla para producir hijos pero luego desecharla a ella cuando terminase su labor o dejase de ser físicamente deseable...
Hoy en día, pese a nuestro conocimiento sobre genética y al desarrollo de anticonceptivos, sigue siendo costoso, a veces complicado hasta el extremo de quasi-imposible, el evitar los embarazos, o siquiera comprobar (genéticamente) quién es el padre de quién en el caso de un embarazo que llegó a sus últimas consecuencias (el parto y la generación de un parásito social más). Tal fenomenología es particularmente cierta entre las clases sociales caracterizadas por la ignorancia y la pobreza, que son, en realidad, las más abundantes en el mundo.
El mundo es, en general, machista, ignorante, subdesarrollado y pobre (sólo Europa Occidental, Norte América, Australia, Nueva Zelanda y Japón se medio salvan a cierto de tales epidemias, pero están aún lejos de alcanzar la utopía de la equidad…). Por lo mismo, el matrimonio sigue desempeñando un papel social "bueno" entre la gente desafortunada que no tiene educación, ni dinero, ni cerebro, ni buena suerte (después de todo, parece ser cuestión de suerte el nacer en determinada clase social y determinado país sin haber siquiera pedido venir al mundo).
Pero incluso para la gente que no padece de tales carencias, el matrimonio no tiene por qué ser una desgracia.
Mucha gente en contextos favorables (en término de educación, independencia, derechos y condiciones económicas, incluso mentales, para aclarar que estoy hablando de gente que razona sus decisiones con cierta profundidad y, por lo mismo, va más allá de las apariencias sociales) ha hecho funcionar su matrimonio y ha vivido como en los cuentos de hadas, "felices para siempre" (aunque se trate sólo del PROMEDIO de sus vidas; es decir, obviamente hubo problemas, pero en general la cosa fue color de rosa..., o al menos las cosas buenas más numerosas que las malas).
El matrimonio probablemente no sea bueno para los que no se quieren casar... (aunque quizá se sorprendan, en caso de que los casen en contra de su voluntad, como en la edad media).
Pero para los que sí, por qué no?
En realidad no hay garantía alguna de que vaya a funcionar… pero aún así el casarse puede traer ventajas a la pareja mientras dure el tiempo de felicidad y funcionalidad:
1) Darle seguridad económica a la mujer (o al hombre, o a una de las mujeres o uno de los hombres en una pareja homosexual) si decide renunciar a su vida profesional para dedicarse a llevar el hogar y la adecuada crianza de los hijos.
2) Asegurar que tu pareja se quedará con tus bienes si no hiciste testamento, en vez de que se lo quede gente que te importa menos (tus familiares lejanos, o el gobierno).
3) Permitirle a tu pareja disfrutar de beneficios socio-económicos para los que no sería elegible si no estuvieran casados (posibilidad de compartir la misma nacionalidad que el otro con todos los beneficios que esto representa; compartir la protección del seguro médico, seguro de vida, etc.).
4) Mil beneficios particulares más que pueden tener lugares dependiendo de casos muy específicos...
Además, no lo veo imposible de creer que haya gente que quiera “sentar cabeza” y que tenga la certeza de querer compartir TODA su vida (todo lo que tiene y para siempre) con alguien más.
Qué tiene de increíble?
Qué tiene de estúpido, irracional o de desgraciado?
Es casi como elegir tu profesión.... Si realmente la amas, te terminas "casando" con tu profesión a fin, a menos que quieras ser MUY malo en ella, o que siempre quieras ser una veleta (un promiscuo) que a ratos se dedica a una cosa y luego la abandona totalmente para dedicarse a otra...
Creo que incluso a veces podría ser más difícil cambiar de profesión que divorciarte de tu esposa/esposo, especialmente si naciste con pocos o ningún talento particular y ya has invertido varios años de tu existencia en "hacerte bueno" en tu trabajo.
Pero a qué se debe, pues, el odio tan acérrimo y los prejuicios tan infundados en contra del matrimonio?
Incluso citar los índices de divorcio tan escandalosamente altos hoy en día no dice nada sobre la institución matrimonial en sí.
Los modelos disfuncionales de matrimonio impuestos por religiones fanáticas tampoco dicen nada sobre la viabilidad el matrimonio en sí; es decir, sobre la imposibilidad de que exista conceptualmente y de que se ejecute un modelo de matrimonio razonable, justo, y realizable, que implique compromiso social.
Las malas experiencias y la crisis matrimonial de hoy en día dice, a lo más, que ciertos paradigmas matrimoniales (pero no necesariamente todos!) están mal, o que la gente no sabe ponerlos en práctica.
Por qué tanta dificultad en tener un matrimonio funcional, duradero, estable, exitoso... feliz?
Para empezar, no hay porqué esperar que sea algo fácil. Pocas cosas que valen la pena y que no serán volátiles son fáciles de construir en esta vida.
Sospecho que la disfunción individual de los implicados es la causa más importante de que sea tan difícil construir matrimonios "buenos".
Los seres humanos somos imperfectos y disfuncionales persé, y por eso NADA funciona ideal y perfectamente en este mundo:
Ni el gobierno, ni las escuelas, ni las religiones (ninguna instituación), ni las relaciones matrimoniales, o no matrimoniales, etc; y eso no quiere decir las instituciones sean inservibles o malas.
Las causas de disfunción individual que afectan al matrimonio: El retraso, la baja autoestima, las actitudes nefastas y negativas, el egoísmo, la inmadurez, la ignorancia, los prejuicios (falta de comunicación, falta de acuerdos razonables dentro del matrimonio, creer que las cosas serán de X o Y modo sin tener bases para creer tal cosa) la falta de dedicación, voluntad, compromiso; el haber creído que sería fácil y querer zafarse a la primera complicación, etc. etc.
En realidad, estos son impedimentos para tener una relación funcional (matrimonial o no) y punto, y si individualmente dos seres humanos están "fucked up", no van a poder hacer que su relación sea sana y feliz, se casen o no. Cuando los implicados no están "fucked up" y están convencidos del amor que se tienen y de que se quieren comprometer, entonces lo más probable es que el matrimonio les traiga beneficios (sociales, legales, económicos, psicológicos, etc), aunque esos sea "innecesarios" (no se van a morir si no se casan y renuncian a tales beneficios).
Pero con la actitud, las costumbres y las capacidades equivocadas NADA funciona...
Sospecho que el volcarse de los seres humanos de hoy en día hacia las relaciones menos-comprometidas (y la fobia hacia ellas) se debe no necesariamente a la falta de deseo por las relaciones que implican compromiso a su nivel ulterior (la suma de todos los compromisos posibles; el emocional junto con el práctico (acciones) y el social (jurídico y/o religioso)), sino a la inestabilidad mental, a la falta de conocimiento de nosotros mismos (qué queremos realmente?), al MIEDO, la incertidumbre, y a nuestra incapacidad para ser partícipes de compromisos de tal naturaleza... (nuevamente, por nuestra propia "fucked-up-ness").
Pero si individualmente estamos relativamente bien y hemos logrado ser felices (de tal manera que podamos compartir la felicidad con otra persona feliz), entonces no tiene por qué ser tan complicado ni tenemos por qué tener tanto miedo...
El casarse puede ser como cualquier otra decisión importante en nuestra vida:
Puedes hacer una mala elección de pareja permanente al igual que de carrera permanente... y todos tenemos derecho a equivocarnos.
Los índices de reprobación en las escuelas, de gente que se da de baja en la universidad, o de profesionistas mediocres también son muy altos y eso no quiere decir que estudiar sea una estupidez sin sentido (quizá sea una estupidez con sentido, jaja) ni que las universidades no funcionen para lo que fueron diseñadas (o para las intenciones personales de cada quien). Quiere decir que hay gente que no tiene lo necesario para sobrellevar el compromiso de estudiar una carrera profesional (ya sea intelectualmente, o simplemente por cuestión de "vocación"), y que hay gente que se las arregla para pasar "disfuncionalmente" por la universidad... al igual que mucha gente se divorcia mientras que otros tantos se las arreglan para mantener sus matrimonios disfuncionales...
En fin... el matrimonio NO es necesario, pero tampoco carece de sentido ni es malo.
Puede resultar catastrófico y una desgracia para mucha gente, pero ventajoso y benéfico para otros, dependiendo de la condición (la preparación para echarse encima un compromisoasí), los deseos y los propósitos.
Por qué no estar abierto a la posibilidad de ser una de esas personas a las que casarse les trae beneficios?
Por qué no buscar estar capacitado para tal compromiso (nomás por si alguna vez se ofrece o incluso llegamos a desearlo)?
Más aún, para la gente que no cree en el amor ni en los "romanticismos inútiles", puede haber un matrimonio por conveniencia, en el que ambos negociantes ganen, y tal sociedad de conveniencia puede implicar firmar papeles para siempre y todo el asunto...
Como nota final: Es evidente que concuerdo con el comentario anónimo (el primer comentario al post de Rocío) en cuanto a que odiar el matrimonio persé es una actitud altamente prejuiciosa --que probablemente proviene de una visión pesimista de la sociedad y del futuro, quizá como fruto de haber evidenciado el matrimonio disfuncional de los propios padres, así como de los progenitores de tanta gente a nuestro alrededor...--.
No concuerdo, empero, con que tal visión necesariamente llevará a Rocío a la soledad y la amargura eternas... Son otras cosas más importantes y fundamentales que su opinión sobre el matrimonio las que podrían determinar su caída en la presunta desgracia de la soledad y la amargura perpetuas...
P.D. Rocío, sí suenas muy amargada, independientemente de si realmente lo estás o no.
P.D.2. He sabido de gente amargada, gente cínica, científicos, ateos (los religiosos tienden a creer más en el matrimonio que los no-religiosos), etc, que afirmaban detestar el matrimonio y considerarlo un trámite innecesario, y que terminan casándose. Los fanatismos no son buenos. Afirmar categóricamente que el matrimonio no es más que un trámite innecesario y una imbecilidad, o cosas como "nunca me casaría", parecen indicio de desagrado quasi-fanático por tal institución social (y luego la vida nos pega unas calladas de hocico tan excelsas..., especialmente cuando decimos "nunca...").